Muere Duncan Sheik: el hombre de “Barely Breathing” que conquistó Broadway

Concierto con luces y micrófono en homenaje al músico Duncan Sheik
Duncan Sheik murió a los 56 años en Nueva York tras una falla cardíaca. 

“Barely Breathing” sonó 55 semanas seguidas en la lista de Billboard. Millones en América Latina la tararearon en la radio y en MTV sin saber el nombre del tipo que la escribió. Este jueves, Duncan Sheik murió a los 56 años en Nueva York.

Su familia lo reportó hospitalizado en condición “crítica pero estable” apenas un día antes. La causa: falla cardíaca y de órganos que terminó en paro cardiaco. Se fue, como tantos de su generación, sin dar el gran aviso.

Y acá está lo que la mayoría no sabe: Duncan Sheik no fue un one-hit wonder. Fue, literalmente, una de las personas más premiadas de Broadway en este siglo.

El hit que lo cambió todo

En 1996, con 26 años y un álbum debut autotitulado, Sheik lanzó “Barely Breathing”. La canción llegó al puesto 16 del Hot 100 y se quedó 55 semanas en la lista. Para que dimensiones: más de un año entero sonando en todas las radios del planeta.

Le valió una nominación al Grammy a Mejor Interpretación Vocal Pop Masculina y disco de oro. Pero Hollywood y la radio tienen memoria corta, y Sheik lo sabía.

La segunda vida: 8 Tony Awards

El giro llegó cuando se juntó con el poeta Steven Sater. Tardaron ocho años escribiendo juntos una adaptación musical de una obra alemana de 1891 sobre la sexualidad adolescente.

Así nació Spring Awakening (2006): 8 premios Tony, incluyendo Mejor Musical, Mejor Partitura Original y Mejor Orquestación para Sheik. Encima, un Grammy al Mejor Álbum de Elenco. Después vinieron el musical de American Psycho y Alice by Heart.

Un dato que engancha: estudió semiotica en Brown y tocaba la guitarra en una banda con Lisa Loeb. Los 90 eran así de chicos.

El costado humano que nadie cuenta

Sheik no fue un ídolo perfecto. En 2011 canceló una gira para internarse por adicción al alcohol. “Mi disco sale y me estoy internando”, les dijo a sus colaboradores, sin tapujos.

Practicaba el budismo Nichiren y dejó una hija. Su legado es doble: le dio a los 90 una canción inmortal y a Broadway un renacimiento musical que nadie esperaba.

Nuestra opinión

La muerte de Duncan Sheik debería recordarte algo incomodo: el sistema de la música descarta rápido, pero el talento encuentra su propio teatro. No necesitó ser Nº 1 toda su vida. Ganó 8 Tony Awards y un Grammy cuando ya nadie apostaba por él.

Hoy, la triste noticia no debería ser un simple obituario. Es una lección de reinvención.

Comparte esto con alguien que todavía canta “Barely Breathing” en la ducha. Y dime: ¿cuál fue la última canción de los 90 que te marcó?​​​