La tormenta perfecta de Disney: sube precios, suspende a Kimmel y los suscriptores se van en masa

Logo de Disney+ en una pantalla con luces de fondo
Disney+ enfrenta su peor crisis de relaciones públicas combinando subida de precios con la controversia de Jimmy Kimmel.

Primero subieron los precios. Luego suspendieron a Jimmy Kimmel. Ahora los suscriptores de Disney+ están cancelando en masa, y la imagen de la compañía se desplomó tanto entre republicanos como entre demócratas. Bienvenidos al julio más catastrófico de Disney en la era del streaming.

La tormenta perfecta comenzó con dos decisiones separadas que chocaron en el tiempo como trenes de carga: Disney+ anunció un nuevo aumento de precios —el tercero en 18 meses— justo cuando ABC, su cadena hermana, suspendía a Jimmy Kimmel por comentarios sobre el activista conservador Charlie Kirk. El resultado fue una explosión de ira en ambos bandos del espectro político.

¿Qué dijo Kimmel para ser suspendido?

El presentador de Jimmy Kimmel Live! hizo comentarios sobre Charlie Kirk, el fundador de Turning Point USA, durante su monólogo. Aunque los detalles exactos varían según la fuente, la reacción de Disney fue inmediata: suspensión sin fecha de regreso. Y ahí se desató el infierno.

Los conservadores, que ya veían a Kimmel como un vocero de la izquierda, celebraron la suspensión pero criticaron que Disney actuara por conveniencia corporativa, no por principios. Los liberales, por su parte, acusaron a Disney de censurar a su propia estrella para apaciguar a la derecha en año electoral. Nadie quedó contento.

Bob Iger rompe el silencio

El ex CEO de Disney, Bob Iger, salió a defender la suspensión en una entrevista explosiva. Según Iger, los comentarios de Kimmel sobre Charlie Kirk estaban en "mal gusto" y la decisión no fue políticamente motivada. "No importa de qué lado estés — hay líneas que no se cruzan", declaró Iger, según reporta Entertainment Weekly.

La defensa de Iger no calmó las aguas. Al contrario, avivó el fuego: ahora la conversación nacional gira en torno a si Disney está aplicando censura selectiva, y si la empresa que construyó su imperio en la "magia" está perdiendo el control de su narrativa.

La subida de precios que nadie quería

Como si la controversia de Kimmel no fuera suficiente, Disney+ anunció otro aumento de tarifas. No es un caso aislado — Netflix, HBO Max, Spotify y YouTube también han subido precios en 2026, según reporta CNET. Pero el timing de Disney no pudo ser peor.

Los suscriptores, ya hartos de pagar más por un catálogo que consideran cada vez más fragmentado, empezaron a cancelar en masa. La BBC reportó que las cancelaciones de Disney+ se dispararon inmediatamente después del anuncio combinado, mientras que The New York Times confirmó el aumento en la tasa de abandono.

Según CNBC, la imagen de Disney se desplomó entre republicanos Y demócratas — un doble golpe que pocas empresas logran en un solo mes. Los republicanos están furiosos por lo que ven como hipocresía corporativa; los demócratas, por lo que consideran una traición a la libertad de expresión.

El problema de fondo: el streaming llegó a su techo

Más allá del escándalo Kimmel, hay una realidad que Disney no puede esquivar: el negocio del streaming está en una crisis existencial. Durante años, las plataformas quemaron dinero para ganar suscriptores. Ahora que los inversores exigen rentabilidad, las subidas de precio son inevitables. Pero cada subida aleja a más usuarios.

Disney+ perdió el beneficio de la duda que tenía durante la pandemia. Ahora compite en un mercado saturado donde el consumidor promedio ya paga por 3 o 4 servicios de streaming y empieza a preguntarse si realmente vale la pena.

¿Qué significa esto para LATAM?

Para los usuarios latinoamericanos, la combinación es particularmente tóxica. En una región donde el poder adquisitivo es menor, cada subida de precio duele más. Y la controversia de Kimmel, aunque parezca un drama de Hollywood, resuena en un público que ya está cansado de pagar más por menos.

Además, la fragmentación del streaming golpea más fuerte en LATAM: donde antes tenías Netflix y eras feliz, ahora necesitas 4 o 5 suscripciones para ver todo lo que te interesa. La promesa de "todo en un solo lugar" murió, y Disney+ está pagando las consecuencias.

Lo que viene

Disney está atrapado entre dos fuegos. Si revierte la suspensión de Kimmel, enfurece a los conservadores. Si la mantiene, los liberales lo acusan de censura. Y mientras tanto, las subidas de precio siguen alejando suscriptores. No hay una salida fácil.

La lección para el resto de la industria es clara: en la era del streaming, la paciencia del consumidor tiene un límite. Y cuando combinas aumentos de precio con controversias políticas, ese límite llega mucho más rápido.

Comparte esto con alguien que todavía cree que tener 5 servicios de streaming es sostenible.

¿Tú ya cancelaste algún servicio de streaming este año? ¿Cuál fue el detonante? Déjalo en los comentarios.