Adiós a la quimioterapia: la pastilla que duplica la supervivencia en cáncer pancreático

Investigación médica - pastillas para tratamiento de cáncer
Daraxonrasib, el primer inhibidor RAS oral, representa un antes y después en la lucha contra el cáncer pancreático.

Imaginate que te diagnostican el cáncer más letal que existe. Tu médico te dice: "esperanza de vida, seis meses". Ahora imaginate que existe una pastilla que duplica ese tiempo, con menos efectos secundarios y mejor calidad de vida. Eso no es ciencia ficción. Se llama daraxonrasib y acaba de cambiar la historia de la oncología.

El estudio, publicado en New England Journal of Medicine y presentado en ASCO 2026 en Chicago, es el primero en 40 años en demostrar que un inhibidor RAS puede frenar el cáncer pancreático — una enfermedad que mata al 88% de los diagnosticados en cinco años.

¿Qué es daraxonrasib y por qué es diferente?

El cáncer pancreático tiene un apodo en oncología: "el asesino silencioso". No da síntomas hasta que ya es tarde. Para cuando lo detectan, en el 80% de los casos ya se ha propagado a otros órganos.

El culpable de esa agresividad es una mutación en el gen KRAS, presente en más del 90% de los casos. Durante décadas los científicos lo llamaron "undruggable" — imposible de atacar con fármacos. Su estructura molecular era demasiado lisa, sin agarraderos para un medicamento.

Revolution Medicines, la compañía detrás del fármaco, resolvió el problema con un mecanismo ingenioso: un "pegamento molecular" que se adhiere a múltiples subtipos de KRAS y bloquea la señal de crecimiento tumoral.

Los números que emocionaron a los oncólogos

El ensayo clínico incluyó a 500 pacientes con cáncer pancreático metastásico que ya no respondían a la quimioterapia. La mitad recibió daraxonrasib, la otra mitad continuó con quimioterapia tradicional.

Los resultados son contundentes:

"He tratado cáncer pancreático durante 16 años, y cuando vi los resultados empecé a llorar", confesó la Dra. Rachna Shroff del Centro Oncológico de la Universidad de Arizona, que no participó en el estudio.

¿Pastilla vs quimioterapia? No tan rápido

Esto no significa que la quimioterapia desaparezca mañana. Daraxonrasib no cura el cáncer — lo frena. Eventualmente, los tumores encuentran la forma de resistirse al fármaco. Pero la brecha de supervivencia es tan grande que los oncólogos ya lo llaman "el nuevo estándar de cuidado" para pacientes con cáncer pancreático metastásico.

El Dr. Brian Wolpin del Dana-Farber Cancer Institute, que presentó los hallazgos, dijo que el fármaco debería convertirse en el tratamiento de primera línea. Además, están explorando usarlo en etapas más tempranas de la enfermedad, incluso para reducir tumores lo suficiente como para que más pacientes califiquen para cirugía.

La FDA ya concedió revisión acelerada y permite un programa de acceso expandido para pacientes que cumplan ciertos criterios. El exsenador Ben Sasse apareció en 60 Minutes contando cómo el fármaco redujo su dolor.

¿Qué significa esto para Latinoamérica?

El cáncer pancreático mata a más de 50,000 personas al año solo en Estados Unidos. En América Latina, las cifras son igual de alarmantes pero con menos acceso a tratamientos de vanguardia. Daraxonrasib es una pastilla oral — no requiere hospitalización ni infusiones — lo que podría facilitar su distribución si los precios son accesibles.

El gran pendiente: Revolution Medicines no ha anunciado precios ni planes de distribución global. Con la aprobación acelerada de la FDA, se espera que el fármaco esté disponible en meses, pero el costo será un factor crítico para los sistemas de salud latinoamericanos.

El futuro: vacunas, combinaciones y más allá

Esto es solo el principio. Los investigadores ya están probando daraxonrasib en combinación con otros fármacos y en etapas más tempranas del cáncer. También hay docenas de otros inhibidores RAS en desarrollo, así como vacunas personalizadas que enseñan al sistema inmune a reconocer la proteína mutada.

El Dr. Andrew Coveler del Fred Hutchinson Cancer Center lo resume mejor: "Este fármaco funciona de una forma drásticamente diferente a todo lo anterior. Cambia las reglas del juego".

Después de 40 años de llamar "undruggable" al KRAS, la ciencia finalmente encontró la llave. Y viene en forma de pastilla.

Comparte esto con alguien que crea que el cáncer de páncreas no tiene esperanza. La ciencia acaba de demostrar que sí la hay.