🔥 Polémica
EE.UU. quiere que los juegos digitales que compras SÍ te pertenezcan
Comprar un juego digital hoy es una ilusión. Pagas dinero, pero no compras el juego. Lo único que adquieres es una licencia que la empresa puede quitarte cuando quiera.
Este sistema acaba de recibir un golpe directo en EE.UU. El congresista Ritchie Torres acaba de presentar el proyecto de ley "Power to the Players Act" (Poder para los Jugadores), una propuesta que busca cambiar la regla de juego: que lo que pagas, te pertenezca de verdad.
Un juego que desaparece no es una compra, es un alquiler
La propuesta de Torres nace a raíz de casos cada vez más absurdos. El ejemplo más reciente fue NBA 2K25: apenas dos años después de su lanzamiento, 2K anunció que apagaba sus servidores y dejaba inservibles sus modos para un jugador. Es decir, quienes pagaron $70 dólares por el juego vieron parte de él convertirse en humo.
"Un juego que puede desaparecer cuando una empresa decide apagarlo no es una compra. Es un alquiler disfrazado de venta", explicó Torres en su comunicado oficial. Para millones de jugadores que ahorraron para comprar ese título, esa diferencia no es semántica: es una estafa encubierta.
Lo que obliga esta ley a las empresas
El proyecto de ley no pide favores. Le ordenaría a la Comisión Federal de Comercio (FTC) crear regulaciones que obliguen a las compañías a respetar algo básico: cuando compras un juego digital, eres dueño de ese juego.
Los puntos clave son claros. Primero, proteger las bibliotecas digitales para que una empresa no pueda revocarte el acceso a lo que compraste sin una razón justificada. Segundo, exigir funcionalidad sin conexión en juegos en línea. Eso significa que, aunque los servidores se apaguen en el futuro, el contenido que compraste siga siendo jugable en tu máquina.
En pocas palabras: lo que hoy funciona offline, debe seguir funcionando offline cuando la empresa decida abandonar ese juego.
Un momento clave para los juegos digitales
La propuesta llega en un momento crítico para la industria. Sony acaba de confirmar que dejará de producir juegos físicos para PlayStation a partir de 2028. Rockstar, por su parte, lanzó GTA 6 en formato digital únicamente (la "caja" trae solo un código). Si ese tren avanza sin frenos, el siguiente paso será sencillo: borrar la idea de "poseer" tus juegos y convertir toda tu biblioteca en algo prestado.
Esta ley no intenta destruir a las desarrolladoras. Busca restaurar un equilibrio básico: las empresas pueden ganar dinero con sus juegos, pero no pueden venderte algo y luego robarte el derecho a usarlo.
Por primera vez en años, hay una propuesta concreta para frenar ese abuso. Si avanza, podría marcar el antes y después de cómo compramos videojuegos. Comparte esto si crees que, cuando pagas por un juego digital, ese juego debería seguir siendo tuyo.