Comer sano cuesta 25% más que hace 5 años y 1 de cada 3 ya no puede pagarlo

Mercado de frutas y verduras frescas
El costo de una dieta saludable alcanzó los $4.28 dólares PPP por persona al día, según el último informe de la FAO.

Imaginá esto: querés comer sano. Frutas, verduras, proteínas de calidad. Nada exótico, lo básico para mantenerte saludable. Ahora imaginá que simplemente no podés pagarlo.

No es un escenario hipotético. Es la realidad de 2.69 mil millones de personas en el mundo, según el informe más reciente de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

El State of Food Security and Nutrition in the World 2026 acaba de publicarse y trae números que deberían ponernos a todos en alerta. El costo de una dieta saludable aumentó 25% desde 2021, y las proyecciones no son alentadoras.

¿Cuánto cuesta comer sano hoy?

Según Maximo Torero Cullen, economista jefe de la FAO, el promedio global es de $4.28 dólares en paridad de poder adquisitivo (PPP) por persona por día. Esto significa que una familia de 4 personas necesita más de $500 al mes solo para cubrir la alimentación saludable básica.

Para ponerlo en perspectiva: en América Latina, donde los costos son los más altos del mundo junto con el Caribe, esa cifra puede duplicarse fácilmente. Latinoamérica es la región más cara del planeta para comer sano, irónicamente porque prioriza la exportación de alimentos sobre el mercado local.

La comida que sí encarece tu plato

El informe desglosa qué parte de tu plato se lleva cada grupo de alimentos:

El problema no es producir calorías. Como dice Torero: "El desafío no es producir suficientes calorías; es hacer que los alimentos ricos en nutrientes sean más asequibles".

África: el continente olvidado

En África, la crisis es todavía más profunda. 66% de la población no puede pagar una dieta saludable. Pero hay un dato esperanzador: si los alimentos se produjeran localmente en vez de importarse, los costos se reducirían hasta en un 80%.

El problema de fondo es de infraestructura. Entre el 70% y 75% del costo de una dieta saludable se genera después de que la comida sale del campo. Transporte, almacenamiento, distribución, márgenes de intermediarios. Todo eso encarece el plato final.

¿Y LATAM? La paradoja del exportador

Que la región más cara para comer sano sea América Latina y el Caribe suena contradictorio. Producimos comida para medio mundo pero nuestra propia población no puede acceder a alimentos nutritivos.

La razón, según el informe: el enfoque en cultivos de exportación (soja, maíz, café, bananas) desplaza la producción local de alimentos diversos. El resultado es que países que exportan toneladas de comida terminan importando lo que consumen, a precios inflados por logística y aranceles.

¿Qué podemos esperar?

Torero señaló dos factores de riesgo inminentes que podrían empeorar todo:

La recomendación de la FAO es clara: redirigir los subsidios gubernamentales hacia alimentos ricos en nutrientes (frutas, verduras, legumbres) en vez de cereales como arroz y trigo. También invertir en infraestructura local para reducir la brecha logística.

¿Qué significa esto para vos?

Si vivís en LATAM, probablemente ya lo estás sintiendo en tu bolsillo. Comprar frutas y verduras frescas cuesta cada vez más, mientras que los ultraprocesados (que son más baratos) ganan terreno en la mesa de las familias.

El informe de la FAO no es solo un conjunto de estadísticas frías. Es una llamada de atención sobre cómo está estructurado el sistema alimentario global. Y si no cambia algo pronto, la brecha entre los que pueden comer sano y los que no seguirá creciendo.

La pregunta del millón: ¿cuánto estás dispuesto a pagar por tu salud?

Comparte esto con alguien que todavía cree que comer sano es solo cuestión de voluntad. No lo es. Es cuestión de plata y de políticas públicas que fallan todos los días.