El cohete de Bezos explotó en la plataforma y NASA perdió su única opción para llegar a la Luna

Cohete lanzándose al espacio con humo
La explosión del New Glenn pone en jaque todo el programa Artemis de la NASA. Foto: Unsplash

El cohete más ambicioso de Jeff Bezos acaba de explotar en la plataforma de lanzamiento — y con él, el sueño de llegar a la Luna antes que Musk. Blue Origin confirmó que una anomalía durante una prueba de fuego destruyó parte de la plataforma LC-36A en Cabo Cañaveral, Florida. Nadie resultó herido, pero el daño es devastador para los planes de la empresa y para todo el programa Artemis de la NASA.

¿Qué pasó exactamente?

El 28 de mayo, Blue Origin estaba realizando una prueba de encendido de motores (hot-fire test) de su cohete New Glenn cuando ocurrió una anomalía que provocó una explosión espectacular. La plataforma de lanzamiento LC-36A quedó severamente dañada, con escombros volando por los aires.

Lo preocupante no es la explosión en sí — los cohetes explotan todo el tiempo en pruebas — sino las consecuencias: Blue Origin NO tiene otra plataforma de lanzamiento lista. El LC-36B cercano está en trabajo preliminar, y el sitio en Vandenberg, California, apenas está empezando. Según fuentes consultadas por Ars Technica, reconstruir la plataforma actual tomaría un mínimo de 15 meses en el mejor de los casos.

La buena noticia (la única)

El CEO Dave Limp compartió en X que la granja de propelentes, los tanques de oxígeno líquido e hidrógeno, y el booster "Never Tell Me The Odds" junto con tres etapas superiores (GS-2) almacenadas en la instalación de integración sobrevivieron intactos. La torre de soporte principal está dañada pero puede repararse sin demolerla.

Además, Limp insistió en que la tasa de fabricación de los cohetes 7x2 "va bien" y que "volarán de nuevo antes de fin de este año." Un dato: ya están trabajando en un sistema de integración vertical, similar al que usa la NASA para sus cohetes SLS.

El golpe mortal para Artemis

Aquí es donde la historia se pone seria. La NASA dependía de Blue Origin para llevar astronautas a la superficie lunar en la misión Artemis III (2027). Blue Origin había superado a SpaceX como el principal contendiente para el Human Landing System (HLS), el módulo que transportará a los seres humanos de la órbita lunar a la superficie.

Pero con la plataforma destruida y al menos 15 meses de reconstrucción por delante, el cronograma de Artemis se derrumba. El director de la NASA, Jared Isaacman, ha indicado que Blue Origin podría necesitar pasar los contratos de aterrizaje lunar a SpaceX — exactamente el escenario que Bezos había intentado evitar durante años.

La ironía es brutal: mientras SpaceX sigue lanzando Starships y refinando su sistema de aterrizaje, Blue Origin no puede ni encender sus motores en la plataforma sin que todo explote. Elon Musk debe estar disfrutando esto.

Los números del desastre

Veamos el contexto económico. Blue Origin ha recibido miles de millones en contratos de la NASA para el programa Artemis. La plataforma LC-36A costó "cientos de millones de dólares" según fuentes de la industria. Reconstruirla sumará más millones y meses de retraso.

Mientras tanto, SpaceX ya ha completado múltiples vuelos con Starship — incluyendo el aterrizaje y recuperación exitosos de boosters Super Heavy. La brecha entre las dos empresas se amplía cada día que Blue Origin está paralizado.

Según CNBC, la plataforma puede no estar restaurada hasta 2028 — eso significaría que el primer vuelo operativo de New Glenn con carga de la NASA podría retrasarse hasta bien entrada la década.

¿Qué significa para Latinoamérica?

Si eres latinoamericano que sigue la carrera espacial, esto tiene dos implicaciones directas: Primero, los retrasos en Artemis significan que la próxima vez que un ser humano pise la Luna será probablemente con traje SpaceX, no Blue Origin. Segundo, la concentración de la industria espacial en una sola empresa (SpaceX) es preocupante — un monopolio espacial no beneficia a nadie, especialmente a países en desarrollo que necesitan diversidad de opciones para lanzar sus propios satélites.

El veredicto

Jeff Bezos construyó Blue Origin con la visión de "millones de personas viviendo y trabajando en el espacio". Pero antes de llevarnos a las estrellas, su cohete no logró sobrevivir una prueba en tierra. La empresa tiene tiempo — tiene dinero de Amazon — pero el tiempo es el recurso que más escasea cuando la NASA necesita llegar a la Luna antes de que China lo haga.

El próximo año será decisivo: si Blue Origin logra reconstruir la plataforma y volar New Glenn antes de fin de 2026, esta explosión será solo un percance. Si no, la carrera lunar la gana SpaceX por default.

¿Crees que Bezos puede recuperarse de este golpe o SpaceX ya ganó la carrera al espacio? Comparte esto con alguien que todavía piensa que hay una competencia real entre estas dos empresas.