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Amazon tiró a la basura la película de Sam Altman días después de pagarle $50.000 millones a OpenAI
Hay decisiones empresariales que se explican solas. Y hay otras que huelen raro desde cualquier ángulo en el que las mires.
Amazon MGM Studios tenía lista Artificial, una película dirigida por Luca Guadagnino que cuenta el despido y la reincorporación de Sam Altman al frente de OpenAI en 2023. La tenía casi terminada. La tenía en postproducción, con fecha de estreno apuntada para principios de 2027. Y la soltó.
Lo incómodo del asunto: Amazon tomó esa decisión pocos días después de firmar un acuerdo de 50.000 millones de dólares con OpenAI. Si te suena a una coincidencia demasiado conveniente, no eres el único. Toda la prensa de Hollywood lleva semanas preguntando lo mismo.
Qué cuenta realmente "Artificial"
La película es una comedia dramática biográfica escrita por Simon Rich. Andrew Garfield interpreta a Altman. Yura Borisov da vida a Ilya Sutskever, el cofundador y jefe científico que lidera la movida para sacarlo de la empresa. Monica Barbaro es Mira Murati, Cooper Hoffman es Greg Brockman, y Ike Barinholtz interpreta a Elon Musk. Mark Rylance aparece como Geoffrey Hinton.
Es decir: la cinta no es un documental suave. Es un retrato de las personas reales que manejaron la crisis más pública de la historia reciente de la industria de IA, con todos sus nombres y apellidos.
Guadagnino, el director italiano detrás de Call Me by Your Name y Challengers, estrenó la película en el New York Film Festival el 5 de octubre. Las primeras reacciones de la crítica fueron lo bastante fuertes como para convertirlo en uno de los títulos más comentados del festival.
Por qué Amazon la soltó
La versión oficial es que no hay versión oficial. Amazon nunca explicó públicamente el motivo. Variety especuló que podría tener que ver con el retrato poco simpático de Altman y de Musk. El New York Times reportó que Guadagnino quedó sorprendido, porque hasta ese momento el estudio había apoyado el proyecto.
Después vinieron los rumores internos: que las proyecciones de prueba no gustaron, que las funciones para agentes de CAA no convencieron, que "era una cuestión de gusto". Del otro lado, Variety aseguró que las pruebas habían ido muy positivas. Cuando dos relatos se contradicen tan limpiamente, normalmente significa que alguien tiene interés en que se crea uno de los dos.
El detalle que más incomoda: la película fue ofrecida a A24, Focus Features, Netflix, Neon, Warner Bros. y Mubi. Todos pasaron menos Neon, que terminó comprándola. Una película con este reparto, este director y este tema no debería tener problemas de distribución. Que seis estudios la rechacen consecutivamente dice algo que no está escrito en ningún comunicado.
Altman, la simulación y la anécdota más rara del año
En medio del lío, Sam Altman soltó una anécdota que se viralizó en horas. Contó que la filmación se hizo justo frente a su casa, y que en algún momento salió y le hizo un gesto con la mano a Andrew Garfield, que iba vestido como él mismo.
"Caminaba como yo. Sentí que estaba en un glitch raro de la simulación", dijo. Después aseguró que no tuvo nada que ver con la decisión de Amazon de soltar la película — algo que la propia prensa de Hollywood recibió con bastante escepticismo.
Y en un giro que solo se le ocurre a la realidad: Garfield salió a desmentirlo. Aseguró que nunca se conocieron, que ese encuentro no ocurrió como Altman lo cuenta. Un actor desmintiendo al hombre que interpreta, sobre un cruce que ese hombre narró en público.
Qué significa esto para el cine
Artificial es el caso de estudio perfecto de 2026: una película sobre una empresa que, al mismo tiempo, se convirtió en el mayor socio comercial de quien debía estrenarla. No hace falta imaginar censura para que la situación sea incómoda. Basta con ver el calendario.
Para la industria latinoamericana la lección es directa. Cuando las plataformas de streaming también son inversoras de las compañías que retratan, la independencia editorial deja de ser un principio abstracto y se convierte en un problema de dinero. Y el dinero, como siempre, gana.
La película finalmente llega a cines en Estados Unidos el 25 de diciembre, distribuida por Neon. Es decir: el estudio que la soltó no la estrenará, pero igual vamos a poder verla. Solo que ahora cada espectador entrará a la sala sabiendo la historia de atrás — y esa historia probablemente sea más rara que la de la propia película.
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¿Tú qué opinas: Amazon la soltó por el retrato de Altman, o por el acuerdo de $50.000 millones? Deja tu respuesta en los comentarios.