Aprendió diseño de PCB, impresión 3D y C solo para escuchar música — el resultado es una locura

Reproductor musical físico con pantalla mostrando portada de álbum
El Pentaton LP: un streamer musical con pantalla del tamaño de una funda de vinilo.

Marton quería escuchar un disco y ver la portada. Eso era todo.

No una miniatura de 500×500 píxeles en una pantalla de teléfono. No el arte recortado que Spotify te muestra en el escritorio. La portada completa, del tamaño de una funda de vinilo, apoyada en su mueble como un objeto físico.

Pero ningún producto en el mercado hace eso. Así que hizo lo que cualquier persona con determinación —y cero experiencia previa— haría: aprendió diseño de circuitos impresos (PCB), modelado paramétrico en FreeCAD, impresión 3D, compilación de kernels de Linux y programación en C desde cero. Todo para construir su propio reproductor.

Bienvenidos al Pentaton LP.

Un reproductor que parece un vinilo

La idea es engañosamente simple: un dispositivo que se vea y se sienta como una funda de LP puesta en exhibición. Algo de aproximadamente 12"×12", lo más delgado posible, con una pantalla que muestre la portada del álbum que estás escuchando.

El problema: no existe nada parecido en el mercado. Los streamers de alta gama (Sonos, Bluesound, Naim) tienen pantallas diminutas o directamente no tienen. Mostrar arte a tamaño vinilo requería construir desde cero.

Marton encontró una pantalla industrial IPS LCD de 17" con resolución 1920×1920 —cuadrada, como un vinilo— y a partir de ahí todo fue cuesta arriba. Había que diseñar una placa base personalizada, un gabinete, integrar AirPlay y hacer que las imágenes se vieran fluidas.

Y no sabía hacer absolutamente nada de eso.

4 revisiones de PCB después

La placa base del Pentaton LP usa un Radxa CM3 (un computador de módulo tipo Raspberry Pi CM4 pero con DisplayPort). Marton necesitaba diseñar una carrier board personalizada con conectores USB-C PD (alimentación), USB-C para DAC externo, Ethernet Gigabit y un trigger de 12V.

Nunca había diseñado un PCB antes.

"Tuve que aprender desde electrónica básica hasta routing de señales de alta velocidad", escribió. Le tomó cuatro revisiones llegar a un diseño funcional.

La parte mecánica fue igual de dolorosa. Modeló la carcasa en FreeCAD, un software paramétrico que —descubrió— no se lleva bien con superficies curvas suaves. Tuvo que escribir un macro personalizado para generar la forma que quería.

Luego vino la impresión 3D. Compró una impresora nueva y el resultado inicial fue un desastre. "Me tomó un tiempo aprender sobre diseño para manufactura, especialmente para impresión 3D."

El software: donde la simplicidad es difícil

La parte más irónica de todo el proyecto: la pantalla solo muestra la portada del álbum. Nada más. Sin listas de reproducción, sin botones, sin información de metadata.

Pero hacer que eso funcione bien resultó ser increíblemente complejo.

AirPlay —el protocolo que usa para recibir música— solo transmite arte de baja resolución (~500×500 píxeles). Para una pantalla de 1920×1920, eso se ve horrible. Marton tuvo que construir una extensión de protocolo fuera de banda en su app de audio para enviar la portada en resolución completa.

Y hacer un cross-fade suave entre dos imágenes de 4 megapíxeles a 60 FPS en un SBC modesto requirió aceleración por GPU. Nada trivial.

El dispositivo siempre está encendido. Cuando no hay música, consume menos de 2 vatios. Al empezar a reproducir, enciende la pantalla y activa el amplificador mediante el trigger de 12V. A máxima potencia: 24 vatios.

¿Por qué esto importa?

Porque vivimos en la era de la conveniencia sin alma. Spotify, Apple Music, Tidal: todos te dan acceso a 100 millones de canciones, pero el arte —esa conexión visual con el disco— quedó reducido a un icono de 2 centímetros.

La gente gasta fortunas en equipos de audio de alta fidelidad para "escuchar mejor", pero nadie había resuelto el problema de ver la música.

Y la solución de Marton no es para millonarios. El dispositivo usa un Radxa CM3 (~$60), una pantalla industrial (~$100-150) y componentes estándar. Con conocimientos de electrónica y paciencia, cualquiera podría construir algo similar por menos de $300.

¿Habrá Kickstarter?

Marton está considerando lanzar una campaña de Kickstarter si hay suficiente interés. Ya tiene una lista de espera en pentaton.app/lp para quienes quieran ser los primeros en enterarse.

El proyecto es un recordatorio de que la mejor tecnología no es la más nueva, sino la que te da exactamente lo que necesitas, de la forma en que lo necesitas. Incluso si para lograrlo tienes que aprender a diseñar circuitos, imprimir en 3D y programar en C desde cero.

Comparte esto con alguien que todavía escucha música en Spotify sin mirar la portada. Tal vez le den ganas de construir algo propio.