Apple pierde $634 millones contra Masimo: tu Apple Watch puede cambiar para siempre

Apple Watch en muñeca mostrando sensores de salud
La tecnología de oxígeno en sangre del Apple Watch está en el centro de una batalla de $634 millones.

Apple acaba de perder una de las batallas legales más costosas de su historia. Un juez federal confirmó que la empresa debe pagar $634 millones a Masimo por robar la tecnología de medición de oxígeno en sangre que usa el Apple Watch. No es un error tipográfico: seiscientos treinta y cuatro millones de dólares.

Y lo peor para Apple no es el dinero — es que el veredicto ahora es definitivo e inapelable. El juez rechazó tanto la apelación de Apple como la solicitud de un nuevo juicio. La sentencia está escrita en piedra.

¿Qué pasó exactamente?

Masimo, una empresa de tecnología médica con sede en California, demandó a Apple en 2020 argumentando que el gigante de Cupertino copió su tecnología de pulsioximetría — el sensor que mide el nivel de oxígeno en tu sangre desde la muñeca.

El caso es simple: Masimo inventó un método no invasivo de medir oxígeno en sangre usando luz. Apple contrató empleados de Masimo, estudió sus patentes, y luego implementó la misma tecnología en el Apple Watch Series 6 y posteriores. Un jurado determinó que Apple infringió las patentes y fijó la indemnización en $634 millones.

¿Qué significa para ti como usuario de Apple Watch?

Si tienes un Apple Watch Series 9 o posterior en Estados Unidos, ya notaste algo raro: la función de oxígeno en sangre fue desactivada por orden judicial. Apple eliminó el sensor del mercado estadounidense mientras el caso estaba en curso.

Ahora que el veredicto es definitivo, Apple tiene tres opciones, y ninguna es bonita:

1. Pagar los $634M y negociar una licencia con Masimo para seguir usando la tecnología. Esto probablemente signifique que el Apple Watch suba de precio o que Apple comparta regalías con Masimo.

2. Rediseñar completamente el sensor de oxígeno en sangre para que sea técnicamente diferente al de Masimo. Esto tomaría meses o años de investigación.

3. Eliminar la función permanentemente del Apple Watch en Estados Unidos. La opción más drástica, pero Apple ya demostró que está dispuesta a hacerlo.

La ironía: Apple se vende como empresa de salud

Lo que hace esta derrota especialmente dolorosa es que Apple ha convertido la salud en su principal argumento de venta para el Apple Watch. Cada keynote presenta nuevas funciones de monitoreo cardíaco, detección de caídas, y análisis de sueño. El oxígeno en sangre era una de las piezas clave de esa narrativa.

Sin esa función — o pagando regalías a Masimo — el Apple Watch pierde parte de su propuesta de valor frente a competidores como Samsung Galaxy Watch y Garmin, que usan sus propias implementaciones de pulsioximetría.

El precedente que asusta a toda Silicon Valley

$634 millones no es una cantidad que preocupe a Apple (la empresa tiene $160 mil millones en efectivo). Pero el precedente legal es lo que alarmó a toda la industria tech.

Si una empresa de tecnología médica puede demandar a Apple por copiar un sensor y ganar $634M, ¿quién es seguro? Cualquier smartwatch, any fitness tracker, anyearable device que mida oxígeno en sangre ahora está bajo el escrutinio de Masimo.

La empresa ya ha enviado cartas de cese y desistimiento a otros fabricantes. El mercado de wearables de salud está a punto de volverse mucho más complicado.

¿Y en Latinoamérica?

Si compraste un Apple Watch en USA y lo usas en República Dominicana o cualquier país latinoamericano, tu función de oxígeno probablemente sí funciona — la restricción judicial solo aplica en territorio estadounidense. Pero el efecto indirecto es claro: si Apple elimina esta función globalmente, el Apple Watch que compraste por $400-$800 pierde una de sus características principales.

Además, Masimo es una empresa global. Sus patentes están registradas en múltiples países. Es cuestión de tiempo antes de que demanden a fabricantes de wearables en mercados LATAM.

Lo que nadie está diciendo

Esta demanda lleva más de 5 años en los tribunales. Apple gastó millones en abogados, presentó motion tras motion, y cada vez perdió más terreno. El problema de Apple no fue copiar la tecnología — fue copiarla tan descaradamente que no pudieron defenderse.

Masimo tiene emails internos de Apple donde ingenieros discuten "aprender" de la tecnología de Masimo. Cuando hay evidencia documental de que estudiaste a tu competidor antes de copiar su invento, la defensa de "coincidencia" no funciona.

Apple puede pagar los $634M sin parpadear. Pero el daño reputacional y el precedente legal son incalculables. La próxima vez que Apple anuncie una nueva función de salud en el Apple Watch, recuerda: puede que no sea idea original de Cupertino.

¿Crees que Apple debería poder copiar tecnología de empresas más pequeñas si la implementa mejor? ¿O Masimo tiene todo el derecho de proteger su invento? Comparte esto con alguien que todavía cree que las grandes empresas tech inventan todo lo que venden.