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La zapatilla de $500 que rompió la barrera de las 2 horas ya se revende por $6.500
Sabastian Sawe hizo historia: fue la primera persona en correr un maratón oficial en menos de dos horas, con un tiempo de 1:59:48 en el London Marathon 2026. Pero lo que más llama la atención no es el récord, sino lo que pasó con la zapatilla que llevaba puesta.
La zapatilla del récord
Las Adidas Adizero Pro Evo 3 pesan unos 97 gramos y cuestan unos 500 dólares.
Son las famosas "supershoes": placa de carbono, espuma ultraligera y mucha ingeniería para ganar segundos.
En pocas horas se agotaron en todo el mundo.
De 500 a 6.500 dólares en un día
En los sitios de reventa como StockX, las mismas zapatillas ya aparecen listadas por 6.500 dólares.
Un producto que multiplica su precio por más de diez en menos de 24 horas parece la inversión perfecta.
Pero no lo es.
La verdad que el hype no te cuenta
Los coleccionistas no suelen explicar esto:
Las supershoes se degradan con el tiempo, aunque no las uses. La espuma pierde rebote, el material se desgasta y el par tiene una vida útil de meses, no de años.
Ademas, cuando una marca tiene éxito con un modelo, lanza el siguiente al poco tiempo. La zapatilla que hoy vale 6.500 puede quedar vieja la semana que viene.
La burbuja de las zapatillas
Esto ya pasó con las Nike Vaporfly y con otros modelos famosos.
El ciclo siempre es el mismo: récord, stock agotado, reventa a precios locos y gente que compra un par que nunca usará para correr.
La mayoría de los que compran estas zapatillas no corre con ellas. Las guarda como trofeo o espera el momento de venderlas.
Como en muchas burbujas, los que llegan tarde suelen quedarse con el producto caro en la mano.
Si lo que quieres es correr
Si tu meta es bajar tu tiempo, no necesitas gastar miles de dólares en la zapatilla del récord.
Hay zapatillas con placa de carbono casi igual de rápidas por menos de 300 dólares.
La diferencia entre un modelo de 500 y uno de 300 es mínima para un corredor normal. La élite pelea por segundos, pero el resto no.
La conclusión
La hazaña de Sawe es real y admirable. Romper la barrera de las dos horas parecía imposible.
Pero comprar una zapatilla a 6.500 dólares para revenderla es otra cosa. Eso no es inversión: es hype, y en la mayoría de los casos, una forma rápida de perder dinero.
Comparte esto con ese amigo que está a punto de pagar miles de dólares por una zapatilla que nunca correrá.
¿Tú la comprarías para correr o para revenderla? Cuéntamelo en los comentarios.