El TDAH podría ser un trastorno del ritmo circadiano, según un estudio de 2025

Reloj biológico y sueño
El ritmo circadiano podría tener más peso en el TDAH del que se pensaba.

Ya no es solo la dificultad para prestar atención. Cada vez hay más evidencia de que el TDAH podría tener raíces muy diferentes a las que imaginamos. Un estudio publicado en Frontiers in Psychiatry plantea que este trastorno podría estar mucho más ligado al desfase de nuestro reloj biológico que al puro déficit de atención.

El problema no es que la mente divague a propósito. Es que, para una gran parte de las personas con TDAH, su reloj interno marca las horas de otra manera. Y eso cambia todo lo que creíamos sobre cómo tratarlo.

El reloj que marca tarde

El cuerpo humano funciona con un ritmo circadiano de 24 horas que regula desde la temperatura corporal hasta la liberación de hormonas. En muchas personas con TDAH, ese reloj se adelanta o se retrasa de forma significativa. Esto explica por qué tantos niños y adultos con TDAH tienen problemas para dormirse temprano, pero se sienten más alerta a altas horas de la noche.

Ese desfase no es solo una molestia. Los investigadores señalan que este desajuste entre el reloj interno y las obligaciones externas genera una cascada de síntomas: irritabilidad, dificultad para concentrarse por la mañana, mayor hiperactividad por la tarde y un agotamiento crónico que se traduce en peor rendimiento escolar o laboral.

Del déficit de atención al ritmo biológico

Durante décadas, el TDAH se ha explicado mayormente desde la química cerebral. Pero la nueva revisión apunta a que el desequilibrio en la sincronización circadiana podría estar en el origen del propio trastorno, no solo como una complicación. La evidencia recopilada muestra que las alteraciones del sueño y del ritmo circadiano aparecen con una frecuencia mucho mayor en personas con TDAH que en la población general.

Esto no invalida las explicaciones anteriores. Las redes neuronales, la dopamina y otros factores siguen teniendo peso. Pero entender el componente circadiano permite abrir un enfoque distinto: en lugar de solo aumentar la alerta, quizá necesitamos sincronizar el reloj.

La cronoterapia como alternativa

Si el origen es, al menos en parte, un desfase circadiano, la solución puede pasar por la cronoterapia. Esto significa ajustar la exposición a la luz, establecer horarios fijos de sueño y, en algunos casos, utilizar melatonina con supervisión médica para re-sincronizar el reloj biológico con el mundo real.

Los ensayos revisados muestran resultados prometedores: mejorar el ritmo sueño-vigilia no siempre borra todos los síntomas, pero sí reduce la severidad de muchos de ellos. Para familias que llevan años probando tratamientos sin éxito, esto representa una opción con menos efectos secundarios que añadir otra medicación.

Un enfoque más humano y realista

La mayor virtud de este planteamiento es que cambia la mirada. En lugar de preguntar "¿Por qué no se concentra?", pasamos a preguntarnos "¿Su reloj interno está alineado con la hora que le exigen?". Esa diferencia es enorme. Significa que algunos síntomas pueden aliviarse con cambios en rutinas y exposición lumínica, no solo con fármacos.

Además, este enfoque conecta con lo que muchos adultos con TDAH ya sabían por experiencia: funcionan mejor por la tarde-noche, rinden peor a primera hora y necesitan horarios más flexibles para dar lo mejor de sí mismos.

Tiempo para repensar el diagnóstico

El estudio no afirma que el TDAH "sea" un trastorno del ritmo circadiano. Afirma que existe suficiente evidencia para considerarlo como uno de los factores clave. Ese matiz es importante. La ciencia avanza cuando deja de encasillar y empieza a mirar las conexiones entre sistemas.

Si esta línea de investigación se confirma con más ensayos clínicos, el diagnóstico y tratamiento del TDAH podrían dar un giro importante. Por ahora, el mensaje es claro: dormir bien y sincronizar el reloj también es parte del tratamiento.

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